miércoles, 4 de marzo de 2009

La mujer Fuerte

Qué fuerte es tu temple, mujer,
que a morir juegas,
sólo por dar vida.

No te adredas ante la muerte
si es tu hijo quien la desafía
y pasas la noche en vela
lagrimas dando en tu mirada
y también vida.

Qué temple el de tu ánimo,
que al ver de tu hija
marchar pies y manos,
le ofreces las tuyas,
muñones tiernos todavía,
para seguir caminando.

Qué temple el de tu espíritu,
que maltrecha por la absurdez
de monstruos humanos,
sigues por la vida luchando.

Y te asomas a la ventana,
siendo ya para otros de noche,
buscando en las estrellas
no sé si "porqués"
o el norte

nota:
Poesía ganadora del primer premio en un concurso municipal. Está dedicada a la madre (y la hija) de Irene Villa

1 comentario:

  1. Decía recientemente Manuel Vicent que la vida es un morir día a día y que en los recuerdos resucitamos, nos reencarnamos, revivimos.
    Eso, es lo que siento, a veces, al leer tus recuerdos.Es más, quien te dice que en la mirada , en la mano, en la sonrisa de alguien no está la de aquel que no estando, está...
    La poesía de la madre es magnífica puesto que es UNIVERSAL y en este caso válida para el Pilar que cimenta su hogar.

    PD. Señor bloguero no sabía que fuera usted tan buen poeta...!, amén de filosofo y teologo.

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