En la estera de la entrada
dejo mis pisadas cansadas.
de mi diario caminar.
Vida monótona,
sin sonrisas ni llantos,
satisfacción en el estómago,
piernas dormidas de no caminar.
Trajes arrugados,
miradas sin mirar,
papeles de rutina,
caras cansadas
por no tener a quién mirar.
Niños ya jóvenes en el metro,
jóvenes ya viejos en el andar.
Aburrimiento en los pupitres.
Desilusión en la cátedra.
Nómina de fin de mes.
Recibos, pagos,
supermercados,
para seguir caminando.
Despertador por la mañana,
televisión por la noche,
y luego sueños,
sueños sin tener en qué soñar.
Ya sé mi mañana,
ayer repetido,
Presente puro,
bestial,
esperando la sombra de la noche
donde poderlo enterrar.
Vida.
Soledad.
lunes, 9 de marzo de 2009
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Creo que no estaría mal que pusieras la fecha en que has escrito lo que publicas. Así nos despistas un tanto.
ResponderEliminar¿No es verdad que nosotros podemos hacer la vida más amarga de lo que es?
Me apabullas.
Cariños.