Salí con tu amistad por la mañana y de día
sintiéndote ya ida.
All llegar la noche encontré tu frente fría
con la mirada caída y toda el alma en pena.
Ya mis ojos no encontraban eco en tus ojos,
ni tu mirar de mar azul era ya tu mirar
Tu voz de ternura antes era como suspiros
por seguir en esta vida.
Tu vientre por las malas células carcomido
ahogaba tu vivir de abnegación tan lleno
y en tu frente de la muerte el sudor presumido
anunciaba el fin de tu vida.
Tus pasos que antaño eran ágiles y seguros,
se han vuelto vacilantes, torpes y lentos,
topando como si en el aire hubiera muros
que rechazaban de vivir todos tus intentos.
Tú que siempre has sido comprensión, luz y servicio.
Encontrarás en la hora postrera a tu amigo
hincado de rodillas con fervor de novicio,
rogándote, Sina eterna, estés siempre conmigo .
Tú que siempre has ido por la vida vida dando,
te encuentras ahora sola sin fuerzas ni aliento
Solo se está cuando la muerte viene andando
sin más bagaje que mi plegaria en tu aposento.
Cuando logres traspasar del tiempo la frontera
y sola te veas cara a cara con la eternidad
repleta de buenas obras llevas la cartera
para que sin visados logres la felicidad.
sábado, 28 de febrero de 2009
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