¡Qué bien nos lo pasamos
-¿te acuerdas, Seat piadoso?-
aquellos días del mes de abril,
caminando entre
olivares,
peinetas y hachones!
Andalucía.
Pasamos la noche en vela
siguiendo a Jesús Nazareno
todos juntos,
en tropel.
Nos perdimos entre el gentío
en busca de no sé qué.
De pronto todo el mundo
Para. Contiene la respiración.
Un quejido de saeta rompe
en requiebros
la voz.
Ayes y lamentos,
¡Silencio!
!Emoción¡
Aplausos y redobles de tambor.
Procesión.
martes, 7 de abril de 2009
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